Antes de contratar cualquier trabajo conviene dejar por escrito qué entra y qué no. Estas notas recogen los puntos que más dudas generan cuando una pyme industrial valora introducir asistencia por IA en sus procesos.
Qué significa "asistencia por IA"
Hablamos de sistemas que proponen, clasifican o resumen información a partir de datos existentes. No sustituyen la validación humana ni toman decisiones autónomas sobre producción, personal o facturación. Cada salida pasa por una persona responsable antes de tener efecto.
Sin garantías de resultado
No prometemos ahorros concretos, reducciones de parada ni mejoras porcentuales. Los pilotos se plantean con objetivos medibles, pero el resultado depende de la calidad del dato, del estado de los equipos y de la implicación del equipo de planta. Si el punto de partida no lo permite, lo decimos antes de empezar.
Datos que se utilizan y dónde se quedan
Trabajamos preferentemente con datos que ya existen en la empresa: albaranes, partes de trabajo, registros de sensores, histórico de incidencias. Salvo acuerdo explícito, los modelos se ejecutan en entornos controlados por el cliente o en infraestructura contratada a su nombre. No reutilizamos información de un cliente para otro.
Mantenimiento predictivo: límites razonables
Añadir sensores de vibración, temperatura o consumo permite observar patrones, no anticipar cualquier avería. En máquinas con décadas de servicio, la interpretación sigue dependiendo del criterio del operario. La decisión final de parar o intervenir es siempre del equipo de taller.
Automatización: qué no se delega
Los flujos automatizados cubren tareas repetitivas y bien definidas: extracción de campos, avisos internos, registro de incidencias. No automatizamos decisiones con impacto legal, laboral o de seguridad sin revisión humana previa. Las excepciones se documentan y se revisan con los responsables de área.
Alcance de los pilotos
Un piloto se limita a un proceso, un área y un periodo acotado. Al terminar se entrega una lectura honesta de lo observado, incluidos los casos en los que la aproximación no funcionó. Continuar o detener el proyecto es una decisión del cliente, no una consecuencia automática del piloto.